Necesidades por Covid-19

Ante esta realidad que nos ha tocado vivir sin esperarlo, hay una serie de realidades que no podemos olvidar

  • La parroquia se ofrece a las personas mayores y enfermos que son vulnerables para atender sus necesidades (compras de alimentos, medicamentos, u otras acciones)
  • Caritas parroquial no deja de atender a los más necesitados, y más ahora en estos momentos difíciles que nos ha tocado vivir
  • El despacho parroquial atenderá por teléfono los martes y viernes a partir de las 19.30h
  • Para todo ello, se puede contactar con esta parroquia a través del teléfono 950 34 50 17, y dejar un mensaje en el contestador con y será atendido lo antes posible o un correo electrónico en la siguiente dirección parroquia.aguadulce@diocesisalmeria.es

Antonio Jesús Martín Acuyo

Párroco

Retransmisiones de la Misa

Ante esta situación en la que por nuestra salud todos hemos de quedarnos en casa, desde esta parroquia ofrecemos la posibilidad de participar en la celebración de la Santa Misa en directo por diversos medios:

  1. Instagram en la cuenta @parroquia carmen aguadulce (no tienes mas que seguirnos y en los horarios de Misa habitual conectarte al directo)
  2. Youtube en el Canal que se ha creado Parroquia del Carmen de Aguadulce (no tienes mas que conectarte en directo pero si te suscribes mucho mejor, necesitamos 1000 suscriptores)
  3. Radio en Onda Roquetas en el 97.4 FM.

Comunicado Parroquial

Teniendo en cuenta la nota del Obispado de Almería con fecha 15 de marzo de 2020 y secundando las orientaciones de las autoridades sanitarias y siguiendo el Decreto del Gobierno, os informamos a fecha de hoy 15 de marzo de 2020 sobre las medidas necesarias para combatir la pandemia del Coronavirus:

  • El Sr. Obispo ha dispensado de la obligación de los fieles cristianos de asistir a la santa Misa de precepto dominicales y festivas y, al mismo tiempo exhorta encarecidamente a los fieles a que se unan espiritualmente a la celebración de la santa Misa por la TV, la Radio y el Internet. En nuestra parroquia se puede seguir la Misa por Instagram siguiendo la cuenta @ parroquia carmen aguadulce. Lo sacerdotes de nuestra parroquia pedimos por el personal sanitario, por los enfermos, por los fallecidos y por todos para que respondamos ante esta situación con responsabilidad.
  • Se suspenden hasta nuevo aviso toda actividad
    formativa y catequética en la parroquia, así como las reuniones de los diversos
    grupos.
  • El templo parroquial permanecerá abierto en
    horario de Misas para que los fieles puedan orar y participar en la celebración
    de la Misas, si bien se aconseja estar en la iglesia en grupos reducidos y
    manteniendo la separación establecida por las autoridades sanitarias, por lo
    que la Misa será en el templo y no en la cripta y la Misa de la Ermita se
    celebrará en el templo parroquial. Se recomienda la comunión espiritual, que es
    una práctica tradicional en la Iglesia que hemos de recuperar en estas
    dolorosas circunstancias.
  • Antes y después de distribuir la sagrada
    Comunión, los ministros se lavarán las manos y se comulgará en la mano como
    recomiendan las autoridades sanitarias.
  • Es aconsejable que celebrar las misas de exequias
    en sufragio por los fieles difuntos en las iglesias y oratorios de cementerios
    y tanatorios, y que sólo asista a ellas el grupo restringido de familiares y
    allegados prudentemente distanciados.
  • La parroquia no deja de atender a enfermos y
    necesitados. Las personas vulnerables y de alto riesgo (enfermos, ancianos…)
    que estando en sus casas necesiten algo no duden en poner en contacto con esta
    parroquia y Caritas parroquial en el teléfono de la parroquia 950 34 50 17, (el
    horario de despacho que se mantiene los martes y viernes a partir de las
    19.30h) así como por correo electrónico parroquia.aguadulce@diocesisalmeria.es.

Antonio Jesús Martín Acuyo

Ginés García Sánchez

Párroco y Sacerdote Adscrito

Domingo de Ramos. Comienza la Semana Santa.

05/04/2020

PRIMERA LECTURA

No escondí el rostro ante los ultrajes, sabiendo que no quedaría defraudado.
Lectura del libro de Isaías 50, 4-7
El Señor Dios me ha dado una lengua de discípulo; para saber decir al abatido una palabra de aliento.
Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los discípulos.
El Señor Dios me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás.
Ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no escondí el rostro ante ultrajes y salivazos.
El Señor Dios me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL 21, 8-9. 17-18a. 19-20. 23-24
R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Al verme, se burlan de mí,
hacen visajes, menean la cabeza:
«Acudió al Señor, que lo ponga a salvo;
que lo libre si tanto lo quiere». R.
Me acorrala una jauría de mastines,
me cerca una banda de malhechores;
me taladran las manos y los pies,
puedo contar mis huesos. R.
Se reparten mi ropa,
echan a suertes mi túnica.
Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. R.
Contaré tu fama a mis hermanos,
en medio de la asamblea te alabaré.
«Los que teméis al Señor, alabadlo;
linaje de Jacob, glorificadlo;
temedlo, linaje de Israel». R.

SEGUNDA LECTURA
Se humilló a sí mismo; por eso Dios lo exaltó sobre todo.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2, 6-11
Cristo Jesús, siendo de condición divina, no retuvo ávidamente el ser igual a Dios; al contrario, se despojó de si mismo tomando la condición de esclavo, hecho semejante a los hombres.
Y así, reconocido como hombre por su presencia, se humilló a sí mismo hasta la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todo y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios.

Versículo Cf Flp 2, 8-9

Cristo se ha hecho por nosotros obediente
hasta la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todo
y le concedió el Nombre-sobre-todo-nombre. R.

EVANGELIO
¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 27, 11-54
¿Eres tú el rey de los judíos?
C. En aquel tiempo, Jesús fue llevado ante Poncio Pílato, y el gobernador le preguntó:
S. -«¿Eres tú el rey de los judíos?»
C. Jesús respondió:
+ -«Tú lo dices».
C. Y, mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos, no contestaba nada. Entonces Tilato le preguntó:
S. -«¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?».
C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía liberar un preso, el que la gente quisiera. Tenía entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, les dijo Pilato:
S. -«¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?».
C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir:
S. -«No te metas con ese justo porque esta noche he sufrido mucho soñando con él».
C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente que pidieran la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.
El gobernador preguntó:
S. -«¿A cuál de los dos queréis que os suelte?».
C. Ellos dijeron:
S. -«A Barrabás».
C. Pilato les preguntó:
S. -«¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?».
C. Contestaron todos:
S. -«Sea crucificado».
C. Pilato insistió:
S. -«Pues, ¿qué mal ha hecho?»
C. Pero ellos gritaban más fuerte:
S. -«¡Sea crucificado!».
C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos ante la gente, diciendo:
S. -«Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!».
C. Todo el pueblo contestó:
S. -«¡Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!».
C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.
¡Salve, rey de los judíos!
C. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él, diciendo:
S. -«¡Salve, rey de los judíos!».
C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.
Crucificaron con él a dos bandidos
C. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz.
Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir: «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa, echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Éste es Jesús, el rey de los judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz
C. Los que pasaban lo injuriaban y, meneando la cabeza, decían:
S. -«Tú que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz».
C. Igualmente los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también diciendo:
S. -«A otros ha salvado, y él no se puede salvar. ¡Es el rey de Israel!, que baje ahora de la cruz, y le creeremos. Confió en Dios, que lo libre si es que lo ama, pues dijo: “Soy Hijo de Dios”».
C. De la misma manera los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban.
«Elí, Elí, lamá sabaqtani?».
C. Desde la hora sexta hasta la hora nona, vinieron tinieblas sobre toda la tierra. A hora nona, Jesús gritó con voz potente:
+ -«Eli, Eli, lamá sabaktaní.»
C. (Es decir:
+ -«Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»)
C. Al oírlo, algunos de los que estaban por allí dijeron:
S. -«Está llamando a Elías».
C. Enseguida uno de ellos fue corriendo, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber.
Los demás decían:
S. -«Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo».
C. Jesús, gritando de nuevo con voz potente, exhaló el espíritu,
Todos se arrodillan, y se hace una pausa.
C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se resquebrajaron, las tumbas se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron y, saliendo de las tumbas después que él resucitó, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos.
El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados:
S. -«Verdaderamente este era Hijo de Dios».
Palabra del Señor.

Junto a Ti, buscaré otro hogar.